Callejear por Lugo

callejear Toda la ciudad de Lugo es un espacio monumental y paseando por sus calles podemos darnos cuenta de las transformaciones que la historia y los siglos han dejado en su trazado urbano desde la  época romana.

La zona de la Calle de la Rúa Nova es la zona de vinos y tapeos de la ciudad, el pavimento es mas irregular pero transitable. El centro neurálgico de esta zona es la Plaza del Campo. Esta rodeada de adoquín, pero los soportales que la flanquean tienen pavimento de losetas que nos permiten bordearla tanto para llegar a la Catedral, a través de la Rúa Catedral, como si queremos visitar la zona de la “Porta Miñá”...corazón de la antigua ciudad medieval donde el pavimento es bueno pero tiene elevadas pendientes. Después de décadas de ser una zona de marginación y prostitución, actualmente se esta recuperando todo ese área, por lo que es habitual encontrarse con obras. Esta zona si se visita con una silla manual es recomendable hacerlo con el apoyo de otra persona por las comentadas pendientes de las calles, pero merece la pena bajar hasta la puerta de la Muralla, ya que es una de las menos retocadas del monumento original y contemplar también todas las casas que se están restaurando. También desde la Plaza del Campo se puede llegar al Museo Provincial “evitando” cruzar  la bonita pero incomoda Plaza de la Soledad que tiene un adoquinado bastante agresivo.

Amplias zonas del casco histórico dentro del perímetro amurallado son peatonales y tanto por su pavimento como por la escasez de pendiente que presentan hacen que pasear por ellas sea muy agradable.
En las calles que rodean la plaza Mayor y el Concello, como la calle de la Reina, San Pedro o El Progreso, se concentra la zona comercial.